martes, 16 de febrero de 2016

pacho

estuvo con alfonsín
con menem con duhalde.
del ochenta y tres
para acá,
se las ingenió
para caer parado
de toda altura.

recuerdo en especial
su voz, largamente
afectada
y la constante
pretensión
centroeuropea.

la única vez
que charlé con él
más de diez o doce
palabras fue
en su living:

el lugar me pareció
inmenso. las paredes
estaban cubiertas
de obras de arte:

en precio,
de perez celis
para arriba.

esto fue
hace siete
u ocho años.

no hice nada
ni siquiera parecido
a requerirlo, pero
él empezó a explicar
cómo la generación
del amor libre
fue la ruina
del hombre,
cómo creyeron
rebelarse mientras
eran en verdad
la comidilla
de los gobiernos
más reaccionarios.

por un momento
consideré prudente
mencionar algo
sobre ginsberg,
kerouac, jefferson
airplane, la joplin
o tim leary.

o todos esos juntos.
o más acá charly,
almendra, nebbia.

finalmente,
me decidí por
apurar el vaso
de escocés
dieciocho años
que el tipo
 me había ofrecido
antes de empezar
el monólogo.

no sé si venga
del todo a cuento,
pero para mi cumpleaños,
un par de meses después,
me regaló un libro
de su autoría a título de
te va a hacer muy bien
leerlo.

no es el caso,
pero ponele
que fuera una obra
en verdad capital
de la literatura
contemporánea.

de todos modos,
hay que tener huevos
¿no?