cada uno
debería hacer básicamente
lo que le venga en gana,
sin perder de vista
sus bordes y los de
sus semejantes.
entiendo
que la vida
está afuera,
que no puedo
pretender
que el cauce
del río atraviese
mi living si quiero
pescar o darme
un baño.
pero
en tanto formas
de pasar el tiempo,
no cambio por nada
nuestro microclima,
hecho de oquedades
y ensoñaciones.